Diez trucos para endulzar

Diez trucos para endulzar


Aunque defenestrada por muchos como nociva para la salud cuando se consume en exceso, el azúcar alegra un postre o una bebida. Entérate de cómo sustituirla.

Aparentemente imprescindible en muchas comidas y bebidas, lo cierto es que puede  lograrse un “efecto dulce” sin emplearla en su forma refinada o también si se utilizan alimentos procesados que la contienen.

Cuando cortamos tanto el consumo de azúcar como el de edulcorantes, no solo vamos deseando este sabor cada vez menos, sino que además poco a poco comenzaremos a detectar ‘dulce’ en muchos alimentos que no contienen ningún azúcar añadido. Así, al disminuir el consumo de azúcar refinada y edulcorantes, tus papilas gustativas se afinarán y solo un toque dulce te podrá complacer.

Pero si eres amante de lo dulce y no quieres renunciar a este sabor, hay alternativas al azúcar, miel o papelón, también de carácter comercial, además de los edulcorantes sintéticos o la fructuosa, de elevado costo.

1. Vainilla. Aunque en Venezuela es muy difícil conseguir la vainilla natural, o es muy costosa, la artificial, ya sea en polvo o líquida, aporta un toque dulzón que puede colocarse al café, infusiones, postres, licores dulces y ensaladas de frutas. En el caso de bebidas calientes, colócala al final de la infusión para que no pierda su aroma.

2. Especias dulces. La canela, el clavito de olor, la pimienta guayabita, pueden colocarse en el agua del café para aportar una reminiscencia dulce, tal como sucede con ciertos postres tradicionales como el arroz con leche, dulce de lechosa o bebidas como la chicha, que llevan estas especias para aportar aroma y realzar el dulzor. Una buena idea es molerlas o comprarlas molidas y hacer una mezcla de las tres y añadir el polvo (con media cucharadita basta), al café o té. Si no sustituye el azúcar, al menos podrá disminuir su uso.

3. Frutas deshidratadas. Si deseas preparar unos ponquecitos, una torta, un flan, etcétera, puedes recurrir a las uvas pasas, las pasitas, los dátiles o las llamadas frutas confitadas, para aportar dulzor. Puedes también molerlas en la licuadora, con un poco de agua, y sustituir tanto el azúcar como el líquido que lleva la preparación con esta especie de sirop.

4. Almíbar, jarabes, mermeladas. La granadina o el jarabe de goma, limón o naranja, que se utilizan para endulzar cocteles, pueden ser una alternativa para preparar postres, batidos, infusiones. El  almíbar de frutas que se compran en frascos o latas, como el dulce de lechosa, cascos de guayaba o rodajas de piña, puede colocarse en el café; así como estas frutas pueden también licuarse con agua hervida y añadir a postres, panquecas o bebidas. Lo mismo vale con las mermeladas: tienen azúcar concentrada y fruta y pueden adquirirse a un precio más accesible que una panela de papelón, por ejemplo.

5. Agua y pulpa de coco. La pulpa del coco verde, que usualmente se desecha cuando se toma el agua del coco, es bastante dulce y puede añadirse en la avena o en una mezcla de cereales. Igualmente sucede con el coco más seco, el que puede rallarse y agregar a postres. El agua de coco puede emplearse por sí misma para preparar un batido con otra fruta, endulzándola en forma suave.

6. Cebolla para kétchup. Aunque no lo creas, la cebolla estofada aporta un sabor dulce, por lo que si vas a preparar una salsa de tomate, para contrarrestar la acidez, que puede requerir que se agregue azúcar refinada,  sofríe primero la cebolla muy lentamente, para que extraiga su sabor caramelizado.

7. Jugos industriales, chocolate, chicha en polvo. Para preparar tortas, natillas y otros postres, si no tienes azúcar, puede sustituir el agua o leche por jugo industrial de manzana, por ejemplo, que es bastante neutro o de pera. También, para este cometido, son útiles algunas mezclas de chicha o de cereales que contienen leche y azúcar. Y, finalmente, algunas bebidas achocolatadas en polvo son una buena opción para endulzar tu café.

8. Purés de frutas dulces y maduras. Algunas como la guayaba, el melocotón, el durazno, el mango, cocinadas o no, pueden agregarse a preparaciones para disminuir el uso de azúcar. Prefiere las que estén realmente maduras.

9. Pasteles de verduras  dulces. La adición a tus recetas de verduras como la remolacha, zanahoria, batatas o auyama, disminuirá la necesidad de consumir algo dulce al final de la comida. Puedes también preparar pastelitos tipo panquecas  con algunas de estas verduras, como auyama o la batata, por ejemplo, que espolvoreados con un poco de azúcar o con un sirop de frutas, pueden constituir un sencillo postre para la familia.

10. Leches vegetales. Con una taza de almendras peladas, remojada la noche anterior con cuatro tazas de agua hervida, la que se licúa con ese mismo líquido y, luego, se cuela, podrás aportar una sensación gustativa dulce a cualquier plato o bebida.

Y finalmente, si debes huir del dulce por razones de salud, aunque te guste, pregunta en las casas naturistas o mercados por las hojitas de la planta de stevia, las que podrás preparar en infusión o colocar directamente con discreción, pues pueden resultar amargas, en las bebidas calientes.

 

para ver el artículo original: REVISTA ESTAMPA

 

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